Acceso revocable al instante
Cuando un trabajador se marcha, el permiso se retira con un clic, sin cambiar la cerradura.
La llave puede perderse, la tarjeta puede bloquearse: un permiso se modifica en unos minutos.
Mientras la puerta se abra con llave, cada vez que se marcha un trabajador queda la duda de si ha devuelto todas las llaves y si ha hecho copias. Y cambiar la cerradura cuesta tiempo y dinero.
El control de accesos convierte esto en un permiso fácil de gestionar: la autorización de entrada puede retirarse en minutos y cada apertura queda registrada y consultable.
No todo el mundo tiene que entrar en todas partes: damos permisos distintos para la oficina, el almacén, la sala de máquinas y la sala de servidores.
Según el puesto y el periodo: cada persona entra solo donde y cuando es necesario.
Lector de tarjetas, teclado con código o acceso por móvil, cerraduras eléctricas, pulsadores de salida y apertura de emergencia.
Las entradas quedan consultables y pueden contrastarse con el control horario o con los eventos del sistema de cámaras.
Cuando un trabajador se marcha, el permiso se retira con un clic, sin cambiar la cerradura.
En cualquier momento puede comprobarse quién se encuentra en el recinto; en una emergencia es una información importante.
Acceso ligado a horario y zona, con datos de entrada consultables.
Donde hay muchas visitas externas y breves, el acceso por móvil o QR resulta más cómodo. Donde la plantilla es estable, la tarjeta sale más barata y es más sencilla; en muchos sitios la respuesta es usar ambas.
Sí, los datos de acceso pueden pasarse a nómina o a un sistema de recursos humanos. Conviene aclararlo de antemano, ya que también es una cuestión de protección de datos.
El sistema recibe alimentación ininterrumpida y las vías de evacuación tienen su propia lógica de apertura: las normas de protección contra incendios siempre están por encima de las de acceso.
Los ajustes solo se aplican en este navegador y en este dispositivo. Ningún dato sale de su equipo.