Menos puntos ciegos
A partir del estudio, las zonas importantes reciben una cobertura adecuada.
Un recinto no es seguro por tener muchas cámaras. La cobertura adecuada, una videoanalítica bien configurada y una reacción rápida a las señales dan, juntas, la protección real.
En la mayoría de los recintos ya hay sistema de cámaras. El problema rara vez es el número: ángulos deficientes, imágenes a contraluz, grabaciones difíciles de valorar de noche o zonas sin cubrir suelen reducir la eficacia del sistema.
La videoanalítica aporta un cambio real allí donde antes solo había grabación. El sistema atiende a los eventos configurados: avisa si alguien entra en una zona protegida, si algo se queda allí o si hay movimiento en una franja horaria en la que no debería haberlo.
Comprobamos la cobertura del sistema actual y determinamos dónde hace falta mejorar el campo de visión o añadir una cámara.
Para lectura de matrículas, reconocimiento facial, vigilancia de zona o visión nocturna hacen falta cámaras distintas. No intentamos resolver todas las tareas con un único modelo.
Líneas virtuales, zonas, objetos abandonados, movimiento a horas inusuales: solo llega al operador lo que realmente es un evento.
El sistema no funciona por sí solo: los eventos llegan a la central, donde el operador verifica las señales y actúa si es necesario.
A partir del estudio, las zonas importantes reciben una cobertura adecuada.
La videoanalítica ayuda a filtrar las señales provocadas por animales, ramas o cambios de luz.
Configuramos las cámaras para que, en caso de necesidad, ofrezcan imágenes bien valorables.
Lo decisivo no es el número de cámaras, sino una cobertura adecuada. Durante el estudio previo definimos los puntos críticos, las vías de acceso, el vallado, las zonas de carga y demás zonas a proteger, y a partir de ello proponemos el número y la ubicación de las cámaras necesarias.
En muchos casos, sí. Analizamos el tipo, la resolución, el ángulo de visión y la imagen nocturna de las cámaras, el grabador y la red. Si el sistema existente es técnicamente apto, determinadas funciones de análisis pueden introducirse posteriormente; si no, proponemos una modernización específica.
El plazo de conservación no lo determina la técnica en sí, sino la finalidad, la base jurídica y la necesidad del tratamiento. En un sistema de cámaras empresarial, el responsable del tratamiento debe definir y documentar previamente el plazo de conservación. Configuramos el sistema en consecuencia.
Con la cámara y la configuración adecuadas puede utilizarse, por ejemplo, para la detección de personas y vehículos, el cruce de líneas, la supervisión de zonas de intrusión o el reconocimiento de otros eventos predefinidos. Las funciones se adaptan siempre a la zona y a la tarea en cuestión.
Un encuadre bien planificado y un análisis correctamente configurado pueden distinguir determinados movimientos y tipos de objetos. El objetivo es que no cualquier cambio provoque una alarma, sino que se transmitan principalmente los eventos relevantes para la seguridad. Sin embargo, la exclusión total de las falsas alarmas no puede garantizarse.
Con los permisos y la configuración de red adecuados, sí. Configuramos el acceso remoto de modo que solo las personas autorizadas accedan a las imágenes y funciones necesarias. Los círculos de acceso deben ajustarse siempre a las normas de la organización en cuestión.
Con las condiciones técnicas y de tratamiento de datos adecuadas, sí. En ese caso, determinados eventos o imágenes pueden ponerse a disposición de la central receptora, donde el operador gestiona los avisos según el protocolo de actuación establecido previamente.
En un sistema de cámaras empresarial hay que definir, entre otros, la finalidad y la base jurídica del tratamiento, las zonas vigiladas, los permisos de acceso y el plazo de conservación, y hay que informar adecuadamente a los interesados. Ajustamos el sistema técnico a estas normas; las obligaciones del responsable del tratamiento debe cumplirlas en todo caso la organización en cuestión.
La configuración concreta de las soluciones de cámaras, de control de accesos y de las demás soluciones que implican el tratamiento de datos personales se ajusta en todo caso al funcionamiento del centro en cuestión, a la finalidad del tratamiento y a los requisitos de protección de datos aplicables. Cuando DERIK actúe como encargado del tratamiento en el marco del servicio, sus condiciones se establecerán en un contrato de encargo del tratamiento independiente.
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